Posteado por: rbtwin | 7 junio, 2010

Educación en respeto

Educación en el respeto a los animales
El universo de la Educación Social se encuentra en constante transformación. Su función, como esponja del cambio social e impulsor de nuevos valores, ha supuesto que durante los últimos años haya asumido competencias tan multidisciplinares como necesarias. La incorporación de estas nuevas materias dentro de la Educación Social es fruto de la demanda de un usuario en constante evolución. Si bien recientemente la Educación Ambiental parece haberse creado un lógico hueco, es momento de plantearse la inclusión en el currículo de una matería con autonomía propia, que a partir de ahora denominaremos Educación en el Respeto a los Animales.


Podríamos hablar de ERA (Educación en el Respeto a los Animales) como una asigntura de carácter transversal en cuanto a que es una enseñanza en valores, asociada al respeto por los seres vivos de manera global. Pero si bien la ERA tiene entidad propia, aunque sea como asignatura optativa, debemos hacer un esfuerzo por entender que existen suficientes contenidos de diferenciación que dotan a la ERA de la misma categoría.

La ERA se debe desarrollar sobre tres ejes básicos, comunes a todos los seres vivos, con los valores y dilemas morales que ello conlleva, que son: el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a no ser torturado. Si bien entendemos la Educación Social como un conjunto de valores globales que nos afectan a todos, animales y plantas, la ERA abordaría de manera específica la educación en el respeto a los animales, salvajes y domésticos, en un entorno en constante cambio, a través de consideraciones morales hasta ahora sólo asociadas a la especie humana. Explicar al alumno que todos los animales tenemos un origen común, para afrontar esta nueva materia, ayudaría a entender que también debemos gozar de derechos básicos comunes. Por todo esto creo en la necesidad de la Educación en el Respeto hacia los Animales como materia de la Educación Social.

Por la creciente necesidad de una ética en el trato a los animales es uno de los motivos por los que es necesaria la ERA. Es lógico entender que en tanto que el ser humano se ha ido alejando de su medio natural primitivo, ha ido perdiendo también la empatía con el resto de las especies. Desde la confortabilidad de nuestras casas resulta casi imposible retrotaerse en el tiempo y pensar en humanos habitando húmedas cuevas, bajo temperaturas gélidas. Hemos ido adaptando el progreso, hacia suavizar estas sensaciones que nos resultan desagradables, como el hambre, el frio, el miedo, la tristeza… Hemos dirigido nuestra ambición hacia el alejamiento de todo lo primario y en ese sentido, hemos contribuido sin quererlo a que los humanos no nos planteemos el hecho de que también somo animales, con una determinada capacidad de emoción, sensibilidad y raciocinio.

No obstante, si bien el resto de animales han evolucionado adaptándose al medio, podríamos decir que el enorme éxito evolutivo de los humanos, ha radicado en su capacidad para modificar el medio y no adaptarse a él. Diríamos que el resto de animales, domésticos y salvajes, han sido víctimas de nuestra modificación del planeta, con los problemas que les ha ocasionado. En este proceso de cambio, nos hemos acostumbrado a vivir a costa del resto de los animales, acomodando nuestros límites éticos al beneficio global de nuestras especie. Muchos son los ejemplos que, sobre el abuso de otras especies, encontramos en nuestra vida cotidiana. No es el tema que nos ocupa, aunque resultará un ejercicio personal muy enriquecedor que nos hará plantearnos la necesidad de fomentar el respeto hacia el resto de animales.

Si somo capaces de asumir todo el proceso anterior, desde la raíz, seremos capaces también de entender que especies cercanas, respondemos de manera muy similar ante los mismos estímulos exteriores y que la capacidad de sentir hambre, frío, miedo, tristeza… Que antes citábamos son también muy similares y para nada dependientes de nuestra capacidad de razonar o de nuestro coeficiente intelectual En este sentido, la ERA se plantea también como una manera de potenciar el respeto por todos los seres vivos, incluidos los humanos, como hablaremos a continuación.

Porque la esencia es promover el respeto por la vida, al hablar del respeto por la vida d elos animales, como es lógico, estamos hablando de respetar los derechos básicos de todos los seres vivos y por lo tanto en edcar en el respeto hacia la vida en su concepción más amplia En esta línea de trabajo, existen numerosos estudios que evidencian una relación directa entre los malos tratos a animales y su posterior giro hacia los humanos. En españa, el Grupo para el Estudio de la Violencia hacia Humanos y Animales (GEVHA) estudia las relaciones directas entre los maltratadores de animales y su evolución hacia maltratadores de humanos en cualquiera de su formas. El trabajo de este grupo, fundo por la Dra. Nuria Querol, nos acerca la idea de que la violencia y sus causas son comunes, cualquiera que sea la víctima. Independientemente del sujeto maltratado, la búsqueda de la sumisión y de perpetuar el miedo a través de la violencia, responde al mismo perfil de maltratador. Podemos deducir pues que, si damos por bueno que el proceso lógico es mostrar primero la agresividad hacia los más débiles, en este caso los animales no humanos, si logramos incidir sobre esta primera fase, conseguiremos erradicar la segunda, es decir, la violencia entre humanos. La evidencia de que el maltrato a un animal es un factor lo suficientemente predictivo de conductas agresivas hacia los humanos, nos debe hacer reflexionar sobre la ijportnacia de educar para la eliminación de éste en todas sus formas.

En uno de los estudios más referenciados en esta materia, en el que se interrogaba a asesinos adultos sobre sus antecedentes de agresividad hacia animales, hasta un 58% reconoció haber maltratado a algún animal en su vida, siendo este porcentaje una evidencia de la relación entre ambos tipos de violencia (Ascione, F.R. Children who are cruel to animals: A review of research and implications for developmental psychopathology. Anthrozoos, V.1, No 4, 1993, 226-247.)

No es aventurado decir que las personas que han maltratado un animal, han cruzado la barrera de la agresión y por lo tanto están mucho más cercanos al siguiente paso, que sería el maltrato a un semejante.

No debemos olvidar que existen algunos factores comunes den los perfiles de criminales agresivos, cuya proporcionalidad, nos ha hecho dirigir la educación hacia su eliminación. Como decíamos antes, la crueldad hacia los animales, manifestada en niños y sus posteriores observaciones en criminales agresivos, mantienen una relaicón directamente proporcional, viéndose potenciada por factores como los abusos y/o alcoholismo de los padres. Debemos extrapolar entonces, que de la misma manera que debemos prevenir factores como el alcoholismo, para evitar conductas agresivas, debemos trabajar el respeto a los animales. De nuevo, la educación será nuestra mejor herramienta para los cambios conductuales. La ERA trata pues de educar en la no-violencia de manera global, buscando la doble utilidad, en beneficio del resto de animales, pero también en beneficio de nosotros mismos.

Se trata pues, de un escalón más en la evolución dirigida hacia una sociedad que no vulnera los derechos básicos. La evolución, al igual que la cultura y/o las tradiciones, no han ido simepre ligadas a un desarrollo de la moral de la sociedad, aunque a menudo se tiende a justificar actos anacrónicos en el trato a los seres vivos, a través de esto conceptos. El concepto de evolución, siemrpe asociado a lo positivo, en el marco de los animales, no siempre se ha mostrado así. Con respecto al trato hacia éstos, nuestra sociedad ha sufrido evolución positiva y negativa. Por resumir, podemos considerar como evolución positiva a todo aquello que vaya encaminado a fomentar el respeto por los eres vivos, mediante ssu tres drechos básicos (vida, libertad y no tortura), mientras que aquello que nos aleja de estos conceptos, será evolución negativa.

Como una materia más de la eduación social, nuestra obligación es potenciar todo aquello que consideremos evolución positiva. Siendo conscientes de esta primera condición y estando convencidos de que a través de la educación, podemos conquistar los cambios profundos en la red social para ayudar a los colectivos desfavorecidos, sería lógico pensar en la figura del Educador Social como la figura impulsora de estos cambios evolutivos en positivo.

Por eso he querido recoger dos puntos crítcos quehan significado cambios sustanciales hacia una evolución positiva, en la historia reciente de la humanidad, para ver cómo, en este caso la ONU, mediante diferentes informes, antepone la solución educacional frente a problemas tan arraigados como el racismo o la violencia de géneral (ONU 2001 y 2000). En ambos casos hablamos de colectivos sociales históricamente desfavorecidos y en los que la ley debería bastar como vía de solución. No obstante la ONU, cuyo objetivo debe ser velar por el desarrollo global de las naciones, va más allá del simple hecho de sancionar estas conductas y establece la educación como primera herramienta para propiciar, fomentar y acelerar los cambios sociales de este calado, La más valiosa vía de solución para actitudes tan instauradas en la sociedad es la educación. Los cambios bruscos e inducidos de manera antinatural son siempre reversibles, a diferencia de las trnsformaciones sociales, que si bien es cierto, requieren de mucho más tiempo y dedicación, disponen de unos cimientos mucho más sólidos sbore los que edificar una sociedad.

Resulta dificil, pensar que en 1955 en Estados Unidos, un negro no pudiera estar sentoda en un autobús si quedaba algún blanco de pie y hoy, su presidente sea negro. No sin esfuerzos y sacrificios personales, pero echando la vista atrás, coprendemos mucho mejor, que si hemos mejorado ha sido gracias a la educación. Contemplarla como herramienta de cambio hacia sociedades que no vulneren los derechos básicos de los seres vivos, debe estar en la mente de todos.

Además deber de ser una materia normalizadora por que el actual sistema educativo en los distintos niveles, incluyendo el ámbito universitario, no goza de casi ningún temario específico sobre ERA. Por tanto, aquellos que han promovido impartir conocimientos en esta materia, han tenido que labrarse temarios propios, en ocasiones con más voluntad que acierto. La preocupación de tensmitir unos mínimos sobre respeto hacia los animales, ha recaído siempre en las ONG’s y/o entidades sin ánimo de lucro, que habitualmente basan su plantilla en la difícil labor del voluntariado. La ausencia de formadores de estos educadores, ha convertido lo que debería ser un conocimiento normalizado, en un sinfín de temarios incompletos, que en ocasiones no comparten criterios ni objetivos aunque la esencia en si sea la misma. La diversidad y división de entidades que trabajan en este ámbito, ha dado como resultado diferentes caracteres den materia de protección y defensa animal, pecando algunos programas de excesivamente radicales en sus planteamientos y otro de descaradametne conservadores. Por lo tanto, la puesta en común de unos objetivos razonables, debería ser uno de los puntos prioritarios sobre los que edificar la ERA. Cierto es que existen múltiples proyectos para compartir objetivos, criterios e incluso materiales. Uno de los más destacados es el de la World Society for the Protecction of Animals (WSPA) con su programa sobre eduación en el respeto a los animales, dentro del cual ha creado una base de datos con recursos didácticos dirigidos y clasificados por rango de edades y temáticas y dirigido fundamentalmente a personal docente y/o de distinttas organizaciónes en defensa de los animales, con la intención de globalizar la Educación en el Respeto a los Animales, incluyendo países en vías de desarrollo.

La única espectativa de solución y evolución positiva se ha de lograr mediante la normalización de la competencia y debemos asimilar aue nunca se podrá llegar a ninguún avance mediante iniciadores de cambio distorsionados y a menudo estereotipados. De manera simple, podemos establecer que la importancia de la ERA debe radicar en la normalidad y en la bússqueda de unos resultados por derehco propio, po sentido común y por desarrollo ético, u nunca por excepciones basadas en la pena o la lástima.

En otro orden de necesidades, los tiempo de los que se dispone para el cumplimiento de los objetivos mínimos propuestos por cada asignatura en su distintos grados formativos, hacen que actualmente la inclusión de una nueva competencia sea inviable. Como consecuencia, en la actualidad, la ERA en loscentros educativos, se ve limitada a los tiempos de actividadees extraescolares que los educadores deciden dedicar a este campo, con todos los problemas que ello conlleva.

La falta de concienciación y el desconocimiento del personal docente, sobre competencias en el respeto hacia los anmales es otro de los factores que influyen en la no normalización.

Si hablamos de buscar el giro social dirigiéndonos directamente a la red social, nos topamos con los frecuentes inconvenientes económicos y de medios, con que se encuentran las entidades que trabajan orientadas a lograr el respeto hacia los animales, a la hora de convocar mesas redonddas, congresos, charlas, ciclos formativos…etc. La imposibilidad de llegar a este estrato poblacional hace también muy dificil conciencia sobre la improtancia de la ERA a nivel educativo, formándose así un círculo por el cual, si no se ejerce influencia sobre la sociedad, no se puede tener entrada en ciclos eductivos y viceversa.


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