Posteado por: rbtwin | 15 junio, 2010

Educación, la herramienta perfecta

Podría parecer que el hombre es un caso perdido, un fallo de la naturaleza, pero existe una herramienta perfecta, una herramienta que bien utilizada no sólo puede remendar los “fallos” de la mente humana, sino que puede convertir al hombre en una especie realmente inteligente. Esta herramienta es la Educación.

Cuando nacemos no tenemos, ni sabemos nada, sólo poseemos una inteligencia sin desarrollar y además “imperfecta”, y para formar una persona congruente e integrada consigo misma y con el resto del mundo, hay que ser muy cuidadoso en la educación que se le suministra, pues esta, tiene que, por una parte corregir o seleccionar los “fallos” y posibles defectos individuales o genéricos de su mente, y por otra parte, garantizar el desarrollo normal y libre de una persona madura.

La educación es la herramienta perfecta si se conoce bien y se sabe utilizar. Y hay unos aspectos relevantes de esta, que hay que destacar y recordar.

La educación es evolutiva, uando educamos a alguien la educación que recibe no es exactamente la educación que pretendíamos darle. La persona que recibe la educación siempre la modifica, pasándola por su propio tamiz personal y el tamiz de su propia experiencia , que varia según el ambiente, el lugar, el tiempo y los sucesos acaecidos en su vida. Cuando el educado se convierte en educador, transmite su educación personal y el proceso se repite modificándose aún más el mensaje original. Esto no es, ni mucho menos, un error, esta característica dota a la educación de una evolución basada en los nuevos factores ambientales y humanos, una correcta evolución que evita su estancamiento y degradación. Ni que decir tiene que los modelos educativos actuales no sólo dejan esto de lado, sino que tratan de conseguir todo lo contrario.

La educación es evolutiva y está estrechamente ligada con la evolución. Mientras otros animales evolucionan genéticamente, el hombre tiene una evolución que es más importante que esta, la evolución cultural, y la llave para la evolución cultural, es la educación. Hay que comprender la relación entre educación y evolución: el mundo está en constante cambio y si no quiere quedar atrás o desfasado hay que cambiar al mismo ritmo, cada individuo debe cambiar según su caso particular, sólo puede cambiar si tiene capacidad y libertad para hacerlo y sólo perdurará si tiene la capacidad y libertad de reflejar todos esos cambios en la cultura mediante la educación.

El no entender esto nos lleva a los errores más comunes, como el condicionamiento o la alineación. Se tiene que cuidar de que cada alumno evolucione a su manera y aprenda siguiendo sus propios intereses. Esto es, enseñarle a saber ver cuales son sus propios intereses y a saber cuales son sus propias necesidades. Esto no sólo le ayudará personalmente, sino que enriquecerá la sociedad otorgándole una mayor variedad de individuos con personalidad, lo cual la hará ser mucho mas fuerte. Hay que educar a las personas solamente para encontrarse a si mismas y madurar. Hay por lo tanto que dar libertad, pues sólo con la libertad se es capaz de elegir tu propio camino (no hay que pensar que la libertad es peligrosa, lo que es peligro y ha demostrado serlo hasta la saciedad, es la falta de libertad). Con la libertad se consigue la buena educación y con la buena educación se consigue la libertad.

La educación no debe ser científica: la ciencia ha dividido y subdividido los conocimientos humanos en vastas materias y submaterias sin fin, un fraccionamiento que ha hecho perder la visión del conjunto (importante leer en relación el articulo sobre ciencia). Con la actual educación, tan sólo recibimos pequeños fragmentos de un interminable puzzle. Con una educación puramente científica es imposible que los alumnos consigan una educación completa, porque ni siquiera el conocimiento científico es completo, y aunque consiguiera de alguna manera desconocida, llegar a serlo, de nada serviría pues la mente humana es limitada y no tendría (teniendo en cuenta que ya no la tiene con los actuales) capacidad de procesar y discernir entre unos conocimientos tan inmensos.

Hay que evitar que los alumnos se pierdan en la inmensidad de los distintos conocimientos y enseñanzas, así que lo primero para empezar la educación de una persona es enseñarle a ver su propia meta (conocer por él mismo, lo que es la vida y qué es lo que va a querer de ella) lo más clara y tempranamente posible. Lo más conveniente es simplificar, y por lo tanto, facilitar al máximo su búsqueda. Si eres educado sin conocer tu meta, adquiriendo conocimientos de manera indiscriminada, no vives tu propia vida sino la que te enseñan, la que adquieres de unos conocimientos ajenos y predigeridos, la vida de otro, normalmente, una vida estándar, una vida que interesa que lleves (intereses comerciales y políticos). En cambio si conoces tu meta, puedes escoger el mejor camino, el más corto o el que más te intereses para alcanzar tus objetivos, puedes seleccionar los conocimientos, de otra manera te perderías en la infinidad de caminos.

La educación requiere su tiempo. Las presiones del sistema comercial ,obligan a que los niños tengan que elegir su camino mucho antes de estar preparados para ello, no todos los niños consiguen educarse en el mismo tiempo, sino que cambia mucho de unos a otros (en algunos puede durar siglos). No puede haber competencia, competición, estrés y castigo en la educación (aunque en las fábricas de trabajadores, los capataces parecen conocer muy bien lo que es el mobbing), es de sentido común, aunque no tener sentido común es lo que conseguimos con la actual educación. Hay que aprender a motivar, a soñar, a valorar los sueños en vez de destruirlos, a promover la fantasía y no una realidad estancada; de los sueños y fantasías de los niños nacen las nuevas ideas para el futuro, los mayores solemos perder esa capacidad.

Sólo se aprende haciendo, el objetivo de la educación debe ser el desarrollo de la capacidad de pensar, reflexionar y actuar. Lo que permanece en el pensamiento son los hábitos mentales y no los conocimientos (oigo y olvido, veo y recuerdo, hago y aprendo). En educación no se trata de ?llenar? la memoria con muchos datos o informaciones, sino en la formación práctica de hábitos que permitan que los individuos sean capaces de elaborar juicios de valor, comprender, organizarse, ser creativos, saber actuar y hacerse responsable de sus actos. Sobre todo enseñar a actuar y ser útil es muy importante en la sociedad actual, pues la pasividad es uno de los grandes problemas: las personas ven los problemas e incluso comprenden porque suceden pero no son capaces de actuar porque no tienen ese hábito.

En la naturaleza, las crías de los animales mueren si no han conseguido la suficiente educación y experiencia. En la especie humana, también hay una especie de muerte en el individuo, cuando su educación fracasa. Estos no mueren, pero se convierten en una especie de muertos vivientes, que al igual que los zombis de las películas, van por el mundo destrozándolo todo. La carencia de educación es lo más destructivo que conozco.

Teniendo en cuenta estas características y sabiéndolas utilizar adecuadamente haríamos de la educación una herramienta mucho mas perfecta.

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